El documento expresa la angustia de los niños en un mundo lleno de violencia y destrucción, instando a reconstruir lo que se ha perdido. Se hace un llamado a fomentar el amor y la paz, visionando un futuro unido y mejor, donde los niños juegan un papel fundamental en este cambio. La idea central es que, cuando los niños canten, comenzará un nuevo mundo lleno de esperanza.