El documento presenta un marco teórico y propuestas para promover la convivencia escolar en Castilla-La Mancha, subrayando la importancia de las escuelas como comunidades de aprendizaje y convivencia. Propone un enfoque integral que abarca la educación en valores, la prevención de conflictos y la participación activa de toda la comunidad educativa, así como la creación de estructuras para la mediación y resolución de conflictos. Asimismo, plantea la necesidad de colaboración con las familias y la comunidad para mejorar el clima escolar y facilitar la convivencia pacífica.