Este documento discute varios cambios sociales y tecnológicos que han afectado la educación, incluyendo la disponibilidad de anticonceptivos, cambios en los roles de género, el fin de los grandes relatos modernos, la desinstitucionalización, y la necesidad de que los individuos construyan su propio marco normativo. También señala que la población estudiantil ha crecido pero las regulaciones del magisterio se han mantenido igual, lo que ha llevado a una mayor heterogeneidad y desigualdad entre los docentes.