Las enfermedades crónicas degenerativas (ECD) son un problema creciente de salud mundial, que impacta tanto a los pacientes como a sus familias y al sistema de salud debido a su progresión y multimorbilidad. La percepción y creencias de los pacientes sobre estas enfermedades influyen en su adaptación y manejo, lo que resalta la importancia de la intervención psicológica en el proceso de diagnóstico y tratamiento. La psicoeducación se considera fundamental para mejorar la adaptación y enfrentar los cambios exigidos por estas enfermedades a lo largo del tiempo.