La homeostasis de la glucosa está regulada por tres factores: la síntesis de glucosa en el hígado, la captación y utilización de glucosa en los tejidos, y la secreción de insulina. La insulina aumenta el transporte de glucosa y otros procesos anabólicos. La diabetes mellitus ocurre cuando hay defectos en la secreción o acción de la insulina, lo que causa hiperglucemia y complicaciones agudas y crónicas. El control glucémico estricto es fundamental para prevenir las complicaciones de la diabetes.