El documento aborda la importancia de la convivencia justa fundamentada en los derechos humanos y la ética cívica. Promueve la autonomía moral, el respeto, la tolerancia y el diálogo como claves para resolver conflictos y fomentar relaciones pacíficas en la comunidad. Además, se destacan diferentes dimensiones de la convivencia, desde la coexistencia hasta la construcción activa de vínculos en un entorno respetuoso y plural.