Secretaría de RelacionesInternacionales
de CGT (Península Ibérica)
En
México la pandemia por la
COVID-19 se está ensañando con
especial virulencia. Y es que,
en este territorio, tanto su historia revolucionaria como sus cifras impresionan. Según la OMS a 31 de agosto hay casi 600.000 personas infectadas, más de 64.000 personas fallecidas por el SARS-CoV-2. En el macabro ranking mundial, México ocupa la octava posición.
No obstante, el impacto de una pandemia de estas dimensiones, pone de
relieve la importancia de tener un sistema de
servicios públicos que acabe con
las desigualdades sociales, y en
particular, una sanidad pública
que garantice el derecho a la salud
de toda la población. Ya en 2018
la OCDE denunciaba que millones
de trabajadoras y trabajadores no tenían acceso a la cobertura sanitaria en México. De hecho, situaban al país en los últimos puestos del gasto en salud, un 2,7 del PIB según la OCDE, titulando como “un lujo” el hecho de enfermarse en México y recibir la necesaria atención sanitaria.