(A)
* Tengan claro, ¡mientras exista miseria habrá rebelión!
Por todos y cada uno de los que tuvieron que hacer de las calles de Guayaquil su lecho de muerte.
Por todas y cada una de las mujeres y niñas asesinadas a manos de miserables feminicidios, entre jueces, fiscales y médicos.
* Tengan claro, ¡mientras exista miseria habrá rebelión!
Por todos y cada uno de los que tuvieron que hacer de las calles de Guayaquil su lecho de muerte.
Por todas y cada una de las mujeres y niñas asesinadas a manos de miserables feminicidios, entre jueces, fiscales y médicos.