Rubén Hernández
El bitcoin es quizá la criptomoneda o moneda digital de moda en el mundo, y sobre la que numerosos analistas han estado discutiendo en los últimos años, respecto a elementos como el alcance de su utilidad, viabilidad y eficacia en el plano económico real, su legalidad, su aparente independencia del Estado y de la banca y su posible futuro como moneda de referencia global. En este marco es importante señalar, a propósito del alza histórica del bitcoin en relación con el dólar (diciembre de 2020), debilitado aún más por la crisis económica en plena pandemia de COVID-19, que ciertos economistas en Estados Unidos han estado considerando a esta criptomoneda prácticamente como la panacea monetaria mundial, que desplazará al dólar en poco tiempo, que se convertirá en referente planetario y que no puede ser controlada ni regulada por los Estados ni por los bancos centrales.Por ahora cabe preguntarse, ¿cuál es el contexto real del bitcoin más allá de su auge en el marco del boomcomercial electrónico y la confianza que se pueda generar a su alrededor, sobre todo ante el desplome del dólar y de otras monedas tradicionales-convencionales? Hasta donde se sabe el bitcoin y el resto de criptomonedas (con excepción del petro en Venezuela, por ejemplo), no tienen ningún respaldo en alguna materia prima o recurso energético o mineral. No obstante algunos creen que elbitcoin pudiera llegar a sustituir al oro como reserva de valor.